Hola amigos de Fe Católica:

Abrimos esta sección dentro de nuestra/vuestra página, para compartir con vosotros la alegría del Evangelio, mediante estas breves reflexiones que nos ayuden en nuestro ajetreo de la vida diaria, pues somos cristianos cuando nos levantamos, cuando trabajamos, cuando descansamos… 24 horas al día, 365 días al año

¿Cosas nuevas? ¿Cosas sabidas?

Pues habrá de ambas, confío que nos ayuden a todos, pues están hechas desde la sencillez, que como sabéis es el “apellido” de nuestra Asociación, empezamos con PISTAS HACIA LA FE

¿Queréis un símil? “Señales” como las de tráfico que nos orienten en nuestra vida de creyentes.

PODEIS CONSULTAR LAS DUDAS   AQUÍ  
Que Dios os bendiga.

PISTAS HACIA LA FE (5/1)

Decíamos, que,

  • Es fenómeno de nuestro tiempo, que el hombre actual es antieclesial, y así, vemos,

    Que frente al católico (primer hombre),

    Y el ateo (segundo hombre),

    Surge el tercer hombre.

  • Es aquel que admite la Fe en Cristo, pero rechaza la Iglesia.

No vamos a mirar la problemática de los Ateos,

  • Que eso requeriría un estudio aparte,

  • Miraremos a los que se profesan cristianos, pero no aceptan la Iglesia.

Causas del origen de esta mentalidad antieclesial:

  • Una exaltación del valor del hombre, que elimina la necesidad de un intermediario entre él y Dios.

    Así, la Iglesia pierde sentido.

    Exaltación de la autonomía humana, que repele la autoridad de la Jerarquía.

    Tendencia al subjetivismo y libre examen.

    Necesidad de respuesta a los problemas de un mundo moderno,

  • Por lo que consideran a la Iglesia desfasada.

Como el problema del rechazo a la Iglesia es serio y grave,

  • Un hombre maduro, debe reflexionar seriamente.

    Debe preguntarse si conoce profundamente a la Iglesia, no superficialmente, sino profundamente:

    Su origen, su finalidad o razón de ser.

  • Lo más fundamental de su ser histórico.

Porque,

  • Puede ser que esté pidiendo a la Iglesia, unos fines que no son los suyos,

    O pide unos métodos, que contradice su finalidad.

    También debe preguntarse, si Dios exige al hombre, su pertenencia a la Iglesia.

  • Cuando tenga respuesta a estos interrogatorios, debe meditarlos, para no proceder, de modo irracional, al rechazar la Iglesia o ignorarla.


(SEGUIRÁ)